viernes, 27 de noviembre de 2009

Entre la poesía y la música, aunque suene a pleonasmo

Casa de Lago presentó ayer a uno de los más grande escritores de la literatura contemporánea: Michel Houellebecq. Su poesía es de las más grande, fuerte, metafísica, amorosa, reflexiva. Su canto, aunque parece ser dedicado a las cosas comunes, en realidad no lo es, porque en este caso el poeta, como Houellebecq, reflexiona sobre sí, sobre su condición, sobre lo que es hacer en estos momentos poesía, y sólo haciendo esto puede hablar de todo lo que le circunda.

Por otro lado está Alonso Arreola, maestro en el bajo y la improvisación, creando sonidos, manejando sonidos, experimentando con sonidos. El manejo de la pelota de ping-pong golpeando las cuerdas del bajo fue una cosa interesante.

Michel Houellebecq


Alonso Arreola


También quiero dejarles un poema de Michel Houellebecq:

Una esfera se levanta
entre la mirada y el horizonte

Esta esfera
como prisma que proyecta
desde los ángulos opacos
una tríada de planetas
se resuelve en un ciclo
de contactos y silencios

He visto tus palabras en el abismo
tenues
como el pulso más discreto de un planeta
o la pestaña
balancín imperceptible
que cayó en borrasca la tarde
en que dejamos de vernos

La humanidad nos fluye
por el borde oculto de la mirada
donde los astros
son distancia entre nosotros

De tu oído hasta mi boca
hay millones de partículas
y mi voz
frenesí de galaxias
en esta frase:

–Te amo–
aunque las palabras
no mueven en el cosmos

martes, 24 de noviembre de 2009

El oficio del corrector

El buen impresor
El sino del impresor amateur es la desdicha.
    Tenía que imprimir una Doctrina Cristiana que empezaba con la frase "Dios hizo el mundo en siete días"; y quería a toda costa emplear en el libro sagrado la mejor capitular que tenía: una hermosa mayúscula de misal, vestida de rojos y oros vivos, con ángeles azules y festones de flores, bandas y columnas simbólicas, pájaros vistosos.
    Ahora bien, el libro empezaba por "D", y la mayúscula historiada era una "F".
    El impresor se decidió a tocar levemente el original, e imprimió así:
    "Francamente, Dios hizo el mundo en siete días."
    (Y es lástima que no fuera erudito en doctrinas heterodoxas, porque pudo haber puesto, con mayor sentido: "Finalmente, Dios hizo el mundo en siete días". ¡El principio del fin!)

Alfonso Reyes

Citar este pequeño texto de Alfonso Reyes tiene una doble intención, primero mencionar que dentro del oficio editorial me he enfrentado con la creatividad de los diseñadores y el manejo del texto pues muchas veces, después de haber hecho las revisiones pertinentes de un texto, uno descubre que el duende travieso modificó determinada parte del texto ocasionando que el sentido de lo que se quería decir cambie por completo. En segundo lugar, y es lo que indica el título, es para hablar un poco del oficio más ingrato del mundo, me refiero al del corrector, aquel ente que nunca será conocido por los lectores de un libro, artículo o texto, pero que en cuanto hay un error suele perder el trabajo (nadie sabe cuántos errores tienen los escritores, que pueden ser garrafales o pequeñas minucias) o la burla de los lectores.
    Y es que el corrector tiene uno de los oficios que más se pueden disfrutar y que a mí gusto se compara con la precisión de una cirugía debido a que no importa que se trate de textos breves o amplios, personales o de divulgación, el hecho es que todos los textos son susceptibles, en mayor o menor medida, de corrección.
    Por ello el corrector no sólo debe de controlar las faltas de ortografía (erratas), también la sintaxis y la semántica de cada oración, es decir, se debe asegurar que esté correctamente construida y que se entienda la idea que se quiere transmitir.
    No cualquiera puede ser corrector, aunque no se requiere de título universitario sí es necesario tener mucha concentración y muchos conocimientos generales, lo que hace que sus mejores aliados sean los diccionarios y las enciclopedias. También debe saber cómo se escribe, es decir, la escritura tiene que ser parte de su vocación, porque es como sabrá planear un texto y todo aquello que implica. Es así como se enfrenta a uno de los principales problemas de la redacción y que es encontrar las palabras justas para expresar lo que se quiere, las cuales deben estar adecuadas al género y el tema.
    ¿Qué es lo que se necesita para adquirir vocabulario? Lo más recomendable es leer buena literatura, sin embargo, esto no es garantía de que así se tendrá el conocimiento de todas las palabras ni de las más justas, y no importa cuántas veces repitas una palabra del diccionario; en primera, si una palabra no se utiliza, si no la manejamos en la cotidianidad, la olvidaremos; por otro lado, nunca conoceremos el vocabulario de nuestra lengua. ¡Oh, gran problema! Para escribir es imprescindible un vocabulario abundante, pero cuando carecemos de ello produciremos textos vagos o repetitivos. Por ello, es importante que el corrector tenga presente esto, que cada que dude del significado de una palabra acuda al diccionario; además de que tiene la labor de precisar el vocabulario, por lo que tiene que evitar los verbos comodines (tener, haber, poner, decir, romper, cambiar, etc.); distinguir el significado de acuerdo a los derivados de sustantivos (celeste / celestial, cárnico / carnal); eliminar los problemas de valoración del léxico porque es frecuente que las palabras tengan una valoración sobre la idea que expresan, los vocablos no siempre son asépticos ni objetivos, es decir, muchos vocablos traen consigo una postura, una opinión ante lo expresado por el hablante (bebedor tenaz no es igual a bebedor empedernido); poner mucha atención a los parónimos (sima / cima); evitar los cultismos inadecuados (climatología por clima); o tener cuidado por la atracción de palabras o expresiones nuevas (hermenéutica).
    Todo lo mencionado arriba lo debe tener presente el corrector al momento de revisar, es decir, no sólo hay que concentrarse en los errores ortográficos o gramaticales, también debe revisar el contenido, siempre con la finalidad de cuidar que el texto sea comprensible y no tenga pasajes de difícil interpretación. Para ello se debe evitar:
    ✓    Ambigüedades.
    ✓    Redundancias.
    ✓    Valoraciones personales.
    ✓    Se debe buscar que sean explícitas las relaciones entre las distintas partes del texto, no basta con que las ideas estén bien conectadas en la mente del autor, por lo que es necesario cambiar el tema lo menos posible en un párrafo.
    ✓    Vigilar la situación comunicativa. En un texto formal no caben coloquialismos excesivos, mientras que en un texto informal es pedante el uso de términos cultos.
    ✓    Para que un texto se entienda hay que ser claros, ordenados y calcular los conocimientos del lector, así como guiarlo en la lectura (para este fin se pueden hacer recapitulaciones o resúmenes).
    ✓    El lenguaje debe ser simple, sin repeticiones innecesarias y sin vocabulario rebuscado.
    ✓    Hay que cuidar el aspecto formal del texto, eliminar erratas, descuidos tipográficos, etcétera.
    ✓    Tener cuidado con los párrafos largos o los telegráficos.
    ✓    Revisar la estructura, es decir, revisar el orden y la exposición de cada idea.

Finalmente, el gran reto del corrector se encuentra en los siguientes puntos.

    ✓    Debe cambiar de perspectiva dependiendo del texto que revisa, no es lo mismo revisar un texto publicitario que uno jurídico o literario.
    ✓    Poseer un gran olfato y tener mucha intuición es una de sus cualidades, ya que cuando corrige hay que conservar la voz de autor, al mismo tiempo debe aumentar su brillantez y claridad.

Para concluir quiero agregar que así como el impresor al que nos remite Alfonso Reyes, muchas veces el corrector, con la intención de hacer un texto claro y preciso, también puede errar y hacerlo complicado, aunque claro, eso no sea lo que busca, por lo que, antes de hacer cualquier cambio debe leer lo que quiere cambiar dentro del contexto.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Sueños húmedos


Silenciosa, como la luna
cuando entra por ese pequeño
espacio entre las cortinas
y me acaricia sin querer
despertarme, así entras
lentamente a mi cama.

Los besos que me das,
juguetones, recorren
mi cara y se detienen
con la minucia del pintor
en mi cuello y lo moldean
con el cuidado y perfección
del escultor, todo
mientras tus manos
se confunden con mi pecho.
De la nada siento
tus pies fríos, desnudos,
tocando los míos,
abrazándolos ardientemente
y tus muslos se convierten en la enredadera
perfecta de mis piernas.
Como si supieras que tengo frío,
tu cuerpo todo me abraza.
Tus senos son el metrónomo
que indica tu respiración agitada.
En un delirio de olor
mi nariz queda prendida a ti,
a tus dulces fragancias,
la mezcla exacta entre tu perfume
y tus humores.

Entonces, en un intento por verte,
por besarte,
por abrazarte,
por sentir el infierno ardiendo en nosotros,
me despierto y salgo
de ese sueño que me tenía prisionero
y en donde veía como la ciudad ardía...

En cuanto abro los ojos
descubro que no estás,
que la cama sigue igual
a cuando me acosté,
que mi cuarto está intacto,
los libros en su lugar,
los papeles en el escritorio.
Sin embargo...
aún conservo tu aroma.


Y la ilustración que hizo mi amigo el Sr No Quiero

martes, 17 de noviembre de 2009

II. ¿Cómo se escribe correctamente?

La entrada anterior dejaba claro que para escribir es necesario tener presente el público para quien se escribe y la coherencia del argumento. Pero esto no es suficiente, también es necesario planear el texto, pensar lo que queremos decir. La creación no se hace ex nihilo, primero hay que tener una idea, rumiarla cuantas veces sea necesario y después pensar la manera en que lo queremos expresar. Antes de hacer un disparate de palabras deberíase pensar primero lo siguiente:

  1. ¿Para qué se escribe un texto?
  2. ¿A quién va dirigido el texto?
  3. ¿Qué lector estamos seleccionando?
  4. ¿Qué imagen pretende transmitir el autor al lector?
  5. ¿Qué debe decir el texto exactamente y cómo se debe organizar la información?
  6. ¿A qué género pertenece el texto?
  7. ¿Qué secuencias textuales (argumentación, exposición, descripción, narración) se emplean en el texto?

Dentro de esta manera de proceder también se debe tener en cuenta las características de estilo de un texto: precisión, claridad, objetividad, descripción, narración, exposición, argumentación y diálogo. Sólo desarrolaré algunos puntos por ser los que considero de mayor importancia.

Descripción
Esta parte de la escritura tiene mucho peso debido a que representa la realidad circundante. Por este motivo la información debe aparecer de manera ordenada, apegándose a las partes definidas de lo externo y lo interno. Es decir, para que el lector entienda lo que se desea expresar es necesario servirse de herramientas del lenguaje como la analogía.

Exposición
Su objetivo es trasmitir la experiencia y el saber de una comunidad y para que esto se dé es importante señalar cuál es el problema a tratar y desarrollar la solución (si es el caso). La elaboración clara del esquema adquiere mucha importancia, ya que desde éste se podrán visualizar los saltos al vacío. Insisto, el razonamiento tiene que ser en un orden lógico y la forma en que esto se puede lograr es con los siguientes elementos estratégicos:
  • Reformulación (paráfrasis).
  • Inserción de ejemplos.
  • Citas de autoridad.
  • Clasificación: ordenar y sistematizar la información.
Argumentación
Sin una clara argumentanción todo lo que se escriba termina siendo un caos. La argumentación, en su principio más básico, sirve para intentar convencer a otro de una opinión o afirmación, por lo que es importante que toda secuencia de argumento esté compuesta de la tesis y de los argumentos que sustentan la tesis.

La tesis deberá estar formulada explícitamente y siempre deberá estar apoyada en argumentos racionales, los cuales deberán estar ensamblados mediante conectores, estos atienden adecuadamene las relaciones lógico-semánticas existentes entre dos o más oraciones o dos o más parágrafos; además, advierten las características, la importancia y la relevancia o irrelevancia de la información que relacionan, por lo que un texto poeseerá mayor articulación interna, mayor cohesión y claridad, en la medida en que utilice adecuadamente las expresiones conectivas.

Otros elementos del texto argumentativo son:
  • La regla general: Se pueden permitir ciertos saltos argumentativos.
  • La fuente: Garantizan la verdad de los saltos.
  • La reserva: El autor puede reservarse las consecuencias derivadas de sus argumentos.
Recursos argumentativos:
  • Citas de autoridad.
  • Ejemplificación.
  • Analogía.
  • Exposición de causas y consecuencias.
  • Apoyo de datos objetivos.
  • Discusión o contraargumentación.

Estos son sólo algunos de los elementos que ayudan a escribir correctamente. Espero y les sea de utilidad.