jueves, 13 de octubre de 2011

Diccionario editorial: el equilibrio entre la mancha y el blanco

Parte de la calidad estética de un libro se consigue combinando adecuadamente las manchas y los blancos, de texto y espacio o de texto y figuras. Incluso un texto que tiene la mancha muy apretada resulta antiestético a la vista, no sólo es cansado leer. Por eso el buen impresor sabe cómo espaciar las palabras. El equilibrio entre el texto y los blancos debe ser regular, no es recomendable un blanco excesivo entre las palabras así como tampoco poco blanco entre las mismas. Los espacios entre palabras que más facilitan la lectura son los de 1/3 y 1/4. Otros consideran que el mejor espacio entre palabras es el que equivale a las letras n, e, s, también conocidas como letra de grueso medio.


Es muy importante cuidar este equilibrio porque muchas veces cuando se trata de ahorrar en presupuestos se terminan haciendo libros que de solo ver la enorme mancha ya nos da flojera leerlo. Por otro lado, también me he encontrado con libros que dejan muchos espacios en blanco, ya sea en la interlínea o en el aire entre letras. Estos blancos, en vez de ayudar a tener una lectura fluida la entorpecen y ocasionan que el lector también pierda el interés en el contenido del libro.