lunes, 6 de mayo de 2013

Así aprenden los niños

Hoy, mientras revisaba la tarea que tenía que hacer mi hijo, vi con horror una pequeña errata que saltó justo después de que notara una falta de precisión que había llamado mi atención y que era referida al cuento de Juan José Arreola.
     Hace unos días escribí por correo a un encargado editorial con el que me gustaría colaborar que justo es aterrador ver cómo la calidad de los libros en su redacción y en sus contenidos cada  día es menor. También le comentaba respecto a su preocupación al respecto que era muy severo tener juicios tan a la ligera debido a que para juzgar hay que analizar cuáles son las causas de tantos errores en los libros, factores como: libros para corregir que piden de un día para otro, que los correctores cada día tienen más factores que disminuyen la concentración, la deficiencia educativa, la mala paga al respecto y que obliga a los correctores a tomar más de un trabajo, y un largo etcétera.
     Respecto a los libros que corresponden a la educación son los libros con una mayor cantidad de errores. Aunque nunca he corregido uno conozco una de las causas pues tuve la experiencia de ser autor de un libro de la asignatura de Español para nivel secundaria. ¿Qué es lo que viví? Poco tiempo para escribir e investigar, para dar el enfoque necesario respecto a las exigencias de la SEP, y para detenerme y tratar de autocorregir. Un mes tenía como plazo para escribir el libro y además lo estaba escribiendo solo pues la editorial nunca me había informado que podía trabajar el libro en coautoría. Seguramente una cantidad bestial de errores se me fueron, desde los errores inofensivos hasta los verdaderamente hirientes, pero también era complicado escribir casi 260 cuartillas en un mes.
     Lo anterior lo digo porque creo saber qué pasó con el error en el libro de texto de mi hijo, que por cierto está publicado por una editorial de las importantes respecto a estos temas, sin embargo, es lamentable que en estas editoriales no entiendan lo importante que es darle tiempo a los libros para que tengan procesos que eleven su calidad sobre todo cuando ellos también son parte de la formación de los niños.


Aquí les dejo la imagen del libro donde está tal error.


1 comentario:

Anónimo dijo...

En verdad es decepcionante ver que no se corrijan este tipo de errores, como dice Moisés en editoriales que se dedican a la formación de los niños. Hay que poner más atención.