lunes, 24 de marzo de 2014

Galimatías: El orden sí importa

Esta sección del blog registrará un problema cada vez más frecuente entre los redactores de los periódicos. Muchos de estos problemas quizá se deban a las prisas por publicar la nota, de la falta de relectura de lo que se escribe, de la ausencia de revisores en los periódicos o de su mala preparación si los hay, en fin, entre otros factores que pueden estar relacionados. Afortunadamente la solución es muy simple: hay que pensar lo que se está leyendo.

Aquí les comparto la primera de estas galimatías, la cual salió de El Universal, martes 15 de febrero de 2010.

Un hombre fue ejecutado y torturado en esta ciudad.

El problema aquí se soluciona si nos preguntamos si es lógico torturar a una persona después de haberla ejecutado. Seguro no.

miércoles, 12 de marzo de 2014

Breves datos relacionados con la escritura o lectura I

Los primeros datos con los que me gustaría abrir esta sección aparecen en una entrevista titulada Secretos íntimos del cerebro lector, en la Revista Ñ.


  • La lectura apareció en Mesopotamia en el 3000 a.C., en China en el 1200 a.C. y en Mesoamérica en el 500 a.C.
  • Se ven claras diferencias morfológicas entre los cerebros de aquellos que leen y aquellos que no.
  • Las personas alfabetizadas muestran un incremento importante en la materia gris, es decir la densidad neuronal, y en la materia blanca, aquella encargada de conectar los dos hemisferios del cerebro.
  • Leer es para la mente como ir al gimnasio.
  • Leemos cuatro palabras por segundo, es decir, una palabra cada 250 milisegundos. 
  • Al leer realizamos varias operaciones complicadas de codificación ortográfica, semántica, fonológica. Nuestro cerebro, por ejemplo, es sensible a la ortografía, a la posición de las letras en una palabra.
  • Al leer no nos detenemos letra por letra, escaneamos el texto.
  • Cuando leemos, si una palabra está relacionada con olores, sonidos o sensaciones, entonces cada vez que nuestro cerebro vuelva a percibir es palabra se estimularán también las áreas encargadas de procesar el estímulo no lingüístico asociado. 
  • Leer también nos vuelve más veloces mentalmente y permite que nuestra experiencia sensorial sea más rica.