miércoles, 23 de enero de 2013

El recurrente y/o no es necesario

Cada día resulta más común encontrar la fórmula y/o en las oraciones que supongo tienen la intención de resaltar el hecho de que lo que se expresa puede incluir y excluir una cosa, idea, derecho o petición al mismo tiempo, o no. Supongo que este uso nos viene dado desde el lenguaje legal. Sospecho esto porque en días pasados y debido al accidente que tuvo uno de mis familiares, la declaración que se realizó ante el Ministerio Público tuvo que enunciarse con la fórmula mencionada.
    La fórmula que a mí me resulta particularmente molesta la he visto en oraciones como las siguientes:

Los alumnos deben explorar y/o analizar el concepto de ley.

Para realizar los trámites debe traer una identificación oficial y/o el pasaporte.

Recuerdo que cuando estudiaba Filosofía y tomé el curso de Lógica proposicional nos dedicamos dos semanas a estudiar el uso de la conjunción (y) y de la disyunción (o). Ambos conectores tienen mucha importancia porque a partir de ellos se pueden realizar diferentes análisis y llegar a formulaciones como un condicional. No prentendo meterme con tablas de verdad para explicar la estructura de ambas conjuciones, pero sí me interesa analizar el porqué la fórmula y/o no es necesaria y es un vicio de redacción.

Respecto a la conjunción (y) hay que entenderla como la unión de dos proposiciones (entiéndase una proposición como una unidad mínima que expresan o dicen algo del mundo, por ejemplo, El cielo es rojo, o Me compré un lapiz de color verde, o La naturaleza humana está en constante conflicto), por ejemplo:
Fui al cine y me compré un helado.
     Como se puede ver en la oración anterior, hay dos proposiciones. La primera enuncia que (Yo) Fui al cine; la segunda, (Yo) Compré un helado. Ambas proposiciones mantienen una unidad dada por la conjunción, en cierto sentido esta unidad es temporal y espacial dado que las dos acciones se llevaron a cabo en el cine. Pese a la unidad, ambas oraciones pueden ser simplificadas, es decir, puede eliminarse la la oración dada por la conjunción y cada una ser una oración independiente. Por eso en términos de la lógica y de la relación con la verdad y validez de un juicio, el único caso en que la conjunción es verdadera es cuando ambos conjuntos son verdaderos, es decir, en realidad pasan ambos y al mismo tiempo. Esto quiere decir que para que una oración dada desde una conjunción sea verdadera es necesario que ambos conyuntos se den de facto.
    Ahora bien, en lo que respecta a la disyunción (o) estamos hablando de otro conector que nos permite elegir. La disyunción tiene la particularidad de ser excluyente o incluyente, y esto queda claro con la manera de redactar la proposición.
    Una disyunción excluyente es la que nos da a elegir sólo uno de los dos disyuntos. Por ejemplo, cuando se pone una oración que dice Vamos al cine o al teatro se están dando como opción sólo una de las dos opciones. En pos de la claridad se puede agregar a la preposición un ...pero no ambos y así queda mucho más claro porque siempre se puede pensar que es posible querer ir al cine y terminando la película ir al teatro. Otra manera de redactar esta disyunción es diciendo O vamos al cine o vamos al teatro (y se puede agregar el ...pero no ambos). Por el contrario, la disyunción inclusiva es la que indica que de las opciones presentadas pueden suceder o escogerse ambas, como ya quedó expresado en la explicación de la disyunción exclusiva. Por ambas maneras en que la disyunción se presenta, el único caso donde se da la falsedad es cuando ambos disyuntos no suceden.
    Creo que es por la característica de la disyunción que las personas se sienten obligadas a alcarar y acotar el sentido de la oración y por eso recurren a la fórmula y/o. Sin embargo, como se puede deducir, no es necesario. Lo que la fórmula indica, como señalé arriba, es que lo dicho en la oración debe pasar necesariamente, ya sea porque ambas oraciones se den o porque alguno de sus miembros sucedan. Y el y/o reclaca que no puede suceder que no pase ni uno ni otro elemento. Basta tener un par de dedos en la frente para darse cuenta de que la fórmula y/o sucede en la disyunción tal y como estamos acostumbrados a manejarla en el lenguaje contidiano, es decir, con una mera conectiva:

Es mentira lo que yo digo respecto a la fórmula y/o o estoy diciendo la verdad respecto a la no necesidad de la fórmula y/o.

Quizá mi en mi oración se den los dos casos (verdadero y verdadero), quizá no, pero lo cierto es que no pueden ser falsas mis dos oraciones y en todo caso ustedes, queridos lectores, pueden investigar sobre el tema consultando cualquier manual de lógica proposicional.

Salud a todos.