martes, 30 de noviembre de 2010

Mucho ojo con las cursivas

Existen muchos tipos que por su forma dificultan la lectura y que cuando se hace la corrección de un texto el ojo del revisor tiene que estar muy atento. Ese es el caso de cualquier tipo que esté en negritas y que por lo regular va en los títulos, y el de las itálicas o cursivas.
      Cualquiera que tenga experiencia haciendo edición podrá constatar la cantidad enorme de erratas que hay en un texto tan sólo en los tipos en negritas y en cursivas. Un consejo, cada que vayan a revisar algo así lo mejor es detenerse letra por letra para corroborar que todo esté bien. Sobre todo hay que hacerlo con los títulos y subtítulos, les aseguro que no les gustará hacer el gran oso en una errata que el lector seguramente notará.
      Recientemente he estado leyendo a Rogier Chartier y actualmente estoy inmerso en la lectura de Historia de la lectura en el mundo occidental. Es lamentable y bastante risible que en un libro donde se habla de la transformación de la lectura en Occidente desde las modificaciones que el soporte de la escritura ha tenido se encuentre una errata repetida en las primeras 93 páginas del libro (hay otras que también hacen muy lamentable la publicación). La errata a la que me refiero es una cita al Fedro de Platón, como lo podrán ver en la imagen el título referido es Fedra.


Así que ya saben, mis queridos colegas y lectores, hay que tener mucho cuidado con las traviesas itálicas porque nos juegan cada mala pasada. Buena semana a todos.

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